Portugal resistió. Diogo Costa sostuvo. El partido olía a prórroga.

Pero entonces apareció Mikel Merino.

Minuto 91. Asistencia de Ferran Torres. Gol por el palo corto. Silencio portugués y billete español a cuartos del Mundial.

España vuelve a ganar un partido grande desde el carácter, desde la paciencia y desde ese punto de equipo que sabe sufrir sin romperse.

La Roja sigue sin encajar en el torneo y ya espera Bélgica.

No fue cómodo. No fue brillante todo el tiempo. Pero fue Mundial.

Y España va muy en serio.